martes

DOS TIEMPOS POR EL PRECIO DE UNO


DOS MESES Y UN RETORNO


Hace dos meses me encontraba en plena crisis existencial, por errores incurridos e irresponsabilidad (a pesar de mi edad) y me sentía triste y nervioso. Fue un 12 de julio de cuando realicé el viaje que me alejaba definitivamente de todas las cosas que había conocido hasta la fecha y que me llevaba a lo desconocido...

De eso ha pasado dos meses ya. Tiempo difícil, pero que he logrado superar.

Admito que era capaz de construirme una nueva vida lejos de mis amigos y mi familia y, la verdad, es que, lo hice este corto tiempo, tenia un lugar, amistades, una bonita ciudad por conocer y recorrer, pero hay cosas mucho mas importantes que no puedes olvidar y dejar de lado: tus seres queridos.


Aun así, durante la odisea de reencontrar una forma de salir adelante me he perdido a mi mismo y pese a las alegrías, no puedo evitar sentir esa sensación agridulce que se siente cuando todo va bien pero no dejas de sentir, en tu interior, que algo no está bien del todo. Así me siento yo ahora mismo, entre las dudas de mi corazón y mi mente en una pugna por el deseo de lo que tuve y lo que ahora no tengo.

He cambiado y, por desgracia, en muchos sentidos, para mal. He dejado atrás muchas cosas de mi mismo que pensé que no sería capaz de abandonar nunca, lo que me duele mucho. Por eso, mi reto para este año es reencontrarme a mi mismo y, a la vez que disfruto de lo logrado, recuperar aquello que hacía que me sintiese bien en mis buscados momentos de soledad, y tambien lograr irme nuevamente a donde quise llegar, pero con el alma el corazon y la conciencia tranquila, teniendo a tu familia siempre, esperando por ti.

Miercoles, día 12 de setiembre de 2007, dos meses después de haber llegado a esta tierra extrema y dura, viajaré de nuevo hacía el amanecer para recuperar, aunque sólo sea mis raices, lo que abandoné a orillas del oceano pacifico.

Hasta entonces, sólo queda disfrutar del frio infernal.

Nos vemos en mi sitio.

Roosevelt


VUELTO


Y mientras el frio calaba en sus huesos y no le dejaba dormir empezó a interrogarse sobre su vida y comenzó a experimentar la incertidumbre que deja un invierno intenso y un futuro incierto.

Miraba el techo sin poder dejar de recordar todo lo bueno y malo que había vivido durante las últimas semanas. Como había vuelto a sentir lo que ya había sentido una vez, como había recuperado lo que en realidad nunca perdió y como había regresado a su nueva pero ya controlada vida.

No podía dejar de pensar en la infinidad de nuevos sentimientos que su pequeño viaje en el tiempo le había despertado, ya que, tras viajar al pasado, no podía dejar de intentar alcanzar cuanto antes su futuro mientras intentaba planificar su presente.

Y pensando en todo esto se quedó profundamente dormido y, en sueños, de sus labios brotó una frase: "He vuelto"....

Roosevelt.

No hay comentarios:

GAEL Y LA HISTORIA QUE TOMO OTRO RUMBO

GAEL: Mientras duermes, viéndote descansar, desde cierta distancia, pienso en ti. Cuando la noche llega y el cansancio parece ganar la ba...